jueves, 7 de agosto de 2014

Teléfonos celulares: ¿un nuevo aliado en el aula?


El 3 de abril de 1973 apareció un nuevo dispositivo comunicacional que “daría que hablar”: el teléfono celular. Si bien en los primeros años solo circuló entre unos pocos, en la última década tuvo una difusión masiva y se inscribió en un escenario antes impensado: el mundo educativo.
Ese día de abril de 1973, el gerente de Sistemas de la empresa Motorola, Martin Cooper, realizó la primera llamada desde la calle y sin ningún tipo de cable. El primer artefacto fue una suerte “ladrillo” que pesaba cerca de un kilo, con una reducida capacidad de funcionamiento: solo ser podía hablar durante 30 minutos.

Con su abaratamiento y su producción masiva, el celular se instaló en todas las clases sociales y ámbitos de la vida moderna, incluyendo las instituciones educativas. Justamente, y a la par de su introducción en las aulas, se instaló una serie de polémicas que siguen renovándose.

En las aulas
Hace varios años que se está discutiendo si los celulares son compatibles o no con el ámbito educativo. La realidad es que los celulares han llegado para quedarse (incluso están ganando cada vez más funciones, como sucede con los Smartphone o "teléfonos inteligentes"), y que los intentos de prohibición en las aulas suelen fracasar dados los usos y apropiaciones culturales de los jóvenes y porque la propia sociedad de la información, en la que vivimos, los incluye.
No podemos dejar de pensar en los comportamientos más conocidos: suena el celular en medio de una clase e interrumpe el discurso de la profesora (lo que, por una cuestión de respeto y de adecuación al contexto, puede no ser recomendable). Ahora: ¿es solo un problema de los alumnos? ¿No vemos lo mismo entre población adulta cuando vamos al cine o al teatro? (lo que implicaría, justamente, un problema de educación). En todo caso, no sería un problema de “el celular en el aula”.

Por otro lado, hay quienes incentivan el uso de teléfonos móviles en las escuelas, ya que priorizan la atracción que sienten los alumnos por las TIC (tecnologías de la información y la comunicación) en general, y logran trabajos muy innovadores e interesantes.
El celular forma parte del conjunto de las TIC que están integrándose en las aulas 
de manera significativa. Así como un día apareció la calculadora, y luego los laboratorios de informática, hoy hay netbooks y celulares en las escuelas.
Docentes de todo el país proponen hacer trabajos con fotografías y videos tomados con celulares, o dan consignas de poesía aprovechando el escaso espacio de escritura que permite un mensaje de texto. Además pueden estimular el trabajo colaborativo y cooperativo, a través de los diferentes tipos de chats y mensajes que los celulares proveen.
Algunas consecuencias presentes de esta incorporación de los celulares son los nuevos conceptos, comportamientos y formas de escritura que surgieron junto con su devenir técnico/tecnológico. Hoy pueden asociarse con otros desarrollos como la realidad aumentada, con los cuestionamientos a las abreviaturas en los mensajes de texto como una nueva forma de escribir, con la costumbre de escuchar sonidos de ringtones durante todo el día, entre muchas otras que casi no advertimos.
Es decir que existen, en muchos casos, modificaciones en las costumbres cotidianas. Pero no todas son negativas, sino que muchas desafían los conocimientos e incentivan la apropiación de nuevas herramientas y aplicaciones que se relacionan directamente con la realidad que está en las plazas, las casas y las reuniones por fuera de la escuela.

En el mundo
En 2013, los celulares reemplazan, en todo el mundo, a herramientas como el teléfono fijo, la calculadora y el despertador, y, por qué no, el equipo de música, la computadora y la televisión, gracias a su posibilidad de contar con conexión a internet. En estos últimos años, se incrementó el uso de otros dispositivos móviles como Smartphones y tablets.
Según datos estadísticos, existen en Argentina 58 millones de celulares. Si comparamos los meses de septiembre de los últimos tres años vemos un aumento de sostenido en su uso cada año. Además, los registros indican que existen más celulares que personas en nuestro país. Si bien el vínculo de las personas con el celular varía según las posibilidades económicas, los gustos culturales, el territorio y entorno social en el que se mueven, se verifica, en numerosos informes, que este aparatito multiuso es una de las herramientas más importantes en la vida cotidiana de un ser humano.
Ventajas y desventajas de permitir los teléfonos celulares en clase

Distracción

Quizás la desventaja más importante de permitir los teléfonos en la escuela es que son una distracción constante para los estudiantes. Aunque a menudo es sencillo para los maestros controlarlos y castigarlos si hablan en clase, el sistema de texto es más difícil de descubrir dado que es silencioso y los aparatos pueden esconderse bajo el escritorio. Incluso si los maestros no permiten usar los teléfonos en sus clases, los estudiantes pueden distraerse si reciben llamadas o mensajes y los teléfonos sonando o vibrando pueden interrumpir la clase. Otra desventaja de permitir los teléfonos celulares es que pueden usarse para engañar durante pruebas y exámenes. Un estudiante puede recibir mensajes de texto silenciosos de un amigo que ya ha tenido la prueba.

Comunicación parental

Uno de los beneficios de permitir los teléfonos celulares en las escuelas es que los padres pueden comunicarse con sus hijos en cualquier momento. En el pasado, los padres a menudo no sabían dónde estaban sus hijos hasta que llegaban a casa. Con los teléfonos celulares, los padres pueden controlar a sus hijos y organizar el transporte o darles información importante si fuera necesario.

Emergencias

Los teléfonos celulares pueden ser una herramienta de gran valor en las situaciones de emergencia. Por ejemplo, si un estudiante es herido de gravedad o hay una situación de crisis, el teléfono puede permitir al estudiante contactar con las autoridades para pedir ayuda. Esto puede ser especialmente importante para estudiantes que conducen a la escuela. Por otro lado, los celulares pueden tener alguna desventaja en las emergencias. Es posible que el uso en masa de los teléfonos en una situación de este tipo bloquee los sistemas de comunicación. También pueden usarse para crear falsas emergencias en un intento de evitar la clase.

Respetar las reglas

Prohibir los teléfonos celulares presenta un problema de respeto. Incluso si una escuela o una clase determinada no permiten su uso, los estudiantes ignoran las reglas y puede ser difícil encontrar a quienes los usan. Incluso si se los encuentra, respetar las reglas lleva tiempo y crea una distracción por sí mismo. Algunos creen que es mejor dejar que los estudiantes que quieren distraerse con mensajes de texto lo hagan que hacer que toda la clase espere a que el que se distrae reciba su reprimenda por parte del maestro.

Entrevista:
Profesor: Abraham
1)    ¿Qué piensa sobre el uso del celular en el ámbito escolar?
2)    ¿Deja usar a sus alumnos el celular en horas de clases?
3)    ¿Cómo consideraría al celular: como una herramienta de estudio, o un método de distracción? ¿Por qué?
4)    ¿Aplicaría este sistema en su clase como una forma de enseñanza?
5)    ¿Qué piensa sobre este tema?
6)    ¿Un profesor puede determinar quién es el alumno que está usando el celular en las horas de clase?
RESPUESTA:
1-    Me parece innecesario, ya que el alumno lo utiliza con la excusa de poder comunicarse con sus padres. Sin embargo en el colegio ya se tienen los datos de cada uno, y si fuera necesario llamar a un padre, la institución lo hará con su respectivo teléfono.
2-    La idea es que no lo usen, pero en mis clases siempre les doy un tiempo para usarlo con el fin de que durante la hora no interrumpan al resto de los alumnos y se concentren en las actividades que se desarrollan en el curso.
3-    Me parece un método de distracción por la forma en que la usan. Hay pocas excepciones en que los alumnos lo usan como una herramienta en caso de que se lo pida, pero son pocos aquellos que lo utilizan como es debido.
4-    No, para nada. Estoy en contra de los celulares y hasta de las netbooks, porque es difícil controlar a todos los alumnos juntos, en un trabajo en especial.
5-    Creo que en general es muy útil, porque se lo puede utilizar para contactarte con personas que hace mucho que no ves, además aporta seguridad porque te mantienes siempre comunicado cuando salís, aunque los chicos de hoy no lo usan como es debido.
6-    Es fácil darse cuenta cuando usan el celular, porque no prestan atención y además su cara habla mucho, siendo fácil determinar quién es, así también como para saber quién está haciendo trampa en un examen.




No hay comentarios:

Publicar un comentario