El 3 de abril de 1973 apareció un nuevo dispositivo
comunicacional que “daría que hablar”: el teléfono celular. Si bien en los
primeros años solo circuló entre unos pocos, en la última década tuvo una
difusión masiva y se inscribió en un escenario antes impensado: el mundo
educativo.
Ese día de abril de
1973, el gerente de Sistemas de la empresa Motorola, Martin Cooper, realizó la
primera llamada desde la calle y sin ningún tipo de cable. El primer artefacto
fue una suerte “ladrillo” que pesaba cerca de un kilo, con una reducida
capacidad de funcionamiento: solo ser podía hablar durante 30 minutos.
Con su abaratamiento y su producción masiva, el celular
se instaló en todas las clases sociales y ámbitos de la vida moderna,
incluyendo las instituciones educativas. Justamente, y a la par de su
introducción en las aulas, se instaló una serie de polémicas que siguen
renovándose.
En
las aulas
Hace varios años que se está discutiendo si los celulares
son compatibles o no con el ámbito educativo. La realidad es que los celulares
han llegado para quedarse (incluso están ganando cada vez más funciones, como
sucede con los Smartphone o "teléfonos inteligentes"), y que los
intentos de prohibición en las aulas suelen fracasar dados los usos y
apropiaciones culturales de los jóvenes y porque la propia sociedad de la
información, en la que vivimos, los incluye.
No podemos dejar de pensar en los comportamientos más
conocidos: suena el celular en medio de una clase e interrumpe el discurso de
la profesora (lo que, por una cuestión de respeto y de adecuación al contexto,
puede no ser recomendable). Ahora: ¿es solo un problema de los alumnos? ¿No
vemos lo mismo entre población adulta cuando vamos al cine o al teatro? (lo que
implicaría, justamente, un problema de educación). En todo caso, no sería un
problema de “el celular en el aula”.
Por otro lado, hay quienes incentivan el uso de teléfonos
móviles en las escuelas, ya que priorizan la atracción que sienten los alumnos
por las TIC (tecnologías de la información y la
comunicación) en general, y logran trabajos muy innovadores e
interesantes.
El celular forma
parte del conjunto de las TIC que están integrándose en las aulas
de manera significativa. Así como un día apareció la
calculadora, y luego los laboratorios de informática, hoy hay netbooks y celulares
en las escuelas.
Docentes de todo el país proponen hacer trabajos con
fotografías y videos tomados con celulares, o dan consignas de poesía
aprovechando el escaso espacio de escritura que permite un mensaje de texto.
Además pueden estimular el trabajo colaborativo y cooperativo, a través de los
diferentes tipos de chats y mensajes que los celulares proveen.
Algunas consecuencias presentes de esta incorporación de
los celulares son los nuevos conceptos, comportamientos y formas de escritura
que surgieron junto con su devenir técnico/tecnológico. Hoy pueden asociarse
con otros desarrollos como la realidad aumentada, con los cuestionamientos a
las abreviaturas en los mensajes de texto como una nueva forma de escribir, con
la costumbre de escuchar sonidos de ringtones durante todo el día, entre muchas
otras que casi no advertimos.
Es decir que existen, en muchos casos, modificaciones en
las costumbres cotidianas. Pero no todas son negativas, sino que muchas
desafían los conocimientos e incentivan la apropiación de nuevas herramientas y
aplicaciones que se relacionan directamente con la realidad que está en las
plazas, las casas y las reuniones por fuera de la escuela.
En el mundo
En 2013, los celulares reemplazan, en todo el mundo, a
herramientas como el teléfono fijo, la calculadora y el despertador, y, por qué
no, el equipo de música, la computadora y la televisión, gracias a su
posibilidad de contar con conexión a internet. En estos últimos años, se
incrementó el uso de otros dispositivos móviles como Smartphones y tablets.
Según datos estadísticos, existen en Argentina 58
millones de celulares. Si comparamos los meses de septiembre de los últimos
tres años vemos un aumento de sostenido en su uso cada año. Además, los
registros indican que existen más celulares que personas en nuestro país. Si
bien el vínculo de las personas con el celular varía según las posibilidades
económicas, los gustos culturales, el territorio y entorno social en el que se
mueven, se verifica, en numerosos informes, que este aparatito multiuso es una
de las herramientas más importantes en la vida cotidiana de un ser humano.
Ventajas y desventajas de permitir los teléfonos
celulares en clase
Distracción
Quizás la desventaja
más importante de permitir los teléfonos en la escuela es que son una
distracción constante para los estudiantes. Aunque a menudo es sencillo para
los maestros controlarlos y castigarlos si hablan en clase, el sistema de texto
es más difícil de descubrir dado que es silencioso y los aparatos pueden
esconderse bajo el escritorio. Incluso si los maestros no permiten usar los
teléfonos en sus clases, los estudiantes pueden distraerse si reciben llamadas
o mensajes y los teléfonos sonando o vibrando pueden interrumpir la clase. Otra
desventaja de permitir los teléfonos celulares es que pueden usarse para
engañar durante pruebas y exámenes. Un estudiante puede recibir mensajes de
texto silenciosos de un amigo que ya ha tenido la prueba.
Comunicación parental
Uno
de los beneficios de permitir los teléfonos celulares en las escuelas es que
los padres pueden comunicarse con sus hijos en cualquier momento. En el pasado,
los padres a menudo no sabían dónde estaban sus hijos hasta que llegaban a
casa. Con los teléfonos celulares, los padres pueden controlar a sus hijos y
organizar el transporte o darles información importante si fuera necesario.
Emergencias
Los teléfonos
celulares pueden ser una herramienta de gran valor en las situaciones de emergencia. Por
ejemplo, si un estudiante es herido de gravedad o hay una situación de crisis,
el teléfono puede permitir al estudiante contactar con las autoridades para
pedir ayuda. Esto puede ser especialmente importante para estudiantes que
conducen a la escuela. Por otro lado, los celulares pueden tener alguna
desventaja en las emergencias. Es posible que el uso en masa de los teléfonos
en una situación de este tipo bloquee los sistemas de comunicación. También
pueden usarse para crear falsas emergencias en un intento de evitar la clase.
Respetar las reglas
Prohibir los teléfonos
celulares presenta un problema de respeto. Incluso si una escuela o una clase
determinada no permiten su uso, los estudiantes ignoran las reglas y puede ser difícil encontrar a quienes los
usan. Incluso si se los encuentra, respetar las reglas lleva tiempo y crea una
distracción por sí mismo. Algunos creen que es mejor dejar que los estudiantes
que quieren distraerse con mensajes de texto lo hagan que hacer que toda la
clase espere a que el que se distrae reciba su reprimenda por parte del
maestro.
Entrevista:
Profesor: Abraham
1) ¿Qué
piensa sobre el uso del celular en el ámbito escolar?
2) ¿Deja
usar a sus alumnos el celular en horas de clases?
3) ¿Cómo
consideraría al celular: como una herramienta de estudio, o un método de
distracción? ¿Por qué?
4) ¿Aplicaría
este sistema en su clase como una forma de enseñanza?
5) ¿Qué
piensa sobre este tema?
6) ¿Un
profesor puede determinar quién es el alumno que está usando el celular en las
horas de clase?
RESPUESTA:
1- Me
parece innecesario, ya que el alumno lo utiliza con la
excusa de poder comunicarse con sus padres. Sin embargo en el colegio ya se
tienen los datos de cada uno, y si fuera necesario llamar a un padre, la
institución lo hará con su respectivo teléfono.
2- La
idea es que no lo usen, pero en mis clases siempre les doy un tiempo para
usarlo con el fin de que durante la hora no interrumpan al resto de los alumnos
y se concentren en las actividades que se desarrollan en el curso.
3- Me
parece un método de distracción por la forma en que la usan. Hay pocas
excepciones en que los alumnos lo usan como una herramienta en caso de que se
lo pida, pero son pocos aquellos que lo utilizan como es debido.
4- No,
para nada. Estoy en contra de los celulares y hasta de las netbooks, porque es
difícil controlar a todos los alumnos juntos, en un trabajo en especial.
5- Creo
que en general es muy útil, porque se lo puede utilizar para contactarte con
personas que hace mucho que no ves, además aporta seguridad porque te mantienes
siempre comunicado cuando salís, aunque los chicos de hoy no lo usan como es
debido.
6- Es
fácil darse cuenta cuando usan el celular, porque no prestan atención y además
su cara habla mucho, siendo fácil determinar quién es, así también como para
saber quién está haciendo trampa en un examen.